miércoles, 6 de julio de 2011

México


México

Llegamos a Cancún el día 23 de mayo, y lo hicimos muy cansados ya que fue un viaje muy largo hasta llegar aquí. Primero tuvimos un vuelo de casi 9 horas de Rarotonga a Los Angeles, donde tuvimos que esperar 20 horas en el aeropuerto hasta nuestro siguiente vuelo. Volamos a la mañana siguiente a Cancún vía Denver. Y a todo eso hay que añadir el cambio de uso horario. Fueron 2 días muy largos y llegamos muertos.

El primer día no hicimos mucho, nos quedamos en un hostal en Playa del Carmen durante los 9 días que estuvimos en México. El hostal estaba muy bien, pero estaba en una zona de fiesta y había bares y pubs a ambos lados del hostal con música a todo volumen durante toda la noche, incluso el hostal tenía un bar en la azotea. No era el mejor sitio para dormir pero había muy buen ambiente.

El segundo día recorrimos un poco la ciudad, aunque no hicimos mucho. También fuimos a una agencia de excursiones, ya que habíamos reservado el tour de nado con tiburón-ballena por Internet. Teníamos muchas ganas de hacerlo y tuvimos mucha suerte, ya que estos tours sólo se hacen durante 3 meses al año, desde principios de junio hasta septiembre. Pero este año la temporada empezó un poco antes y pudimos hacerlo. Era el día del cumple de Susi, nos despertamos muy temprano y nos recogieron delante del hostal. Nos llevaron hasta Cancún donde cogimos un barco. Éramos 8 personas en el barco, en parejas de 2, ya que sólo se permite a 2 personas en el agua al mismo tiempo con un instructor. Antes de salir nos dieron una charla y nos explicaron lo que teníamos que hacer. Estábamos con muchas ganas de empezar ya. Cuando llegamos a la zona donde íbamos a nadar enseguida empezamos a ver tiburones-ballena por todas partes, eran enormes, también había muchas mantas-raya, eran gigantes. Era alucinante, estábamos flipando. Nos tocaba en segundo lugar para entrar en el agua, y cuando lo hicimos la sensación fue indescriptible. Nada mas entrar miras abajo y ves a un pez enorme, de mas de 10 metros viniendo hacia ti, impresiona mucho. Nos pusimos a su lado y empezamos a nadar, nadan bastante rápido aunque se puede seguir su ritmo durante un tiempo. Nos tiramos unas 3 o 4 veces mas, y cada vez era mejor que la anterior, ya que sabíamos cuando empezar a nadar para no perderlo, y lo seguimos durante un buen rato. Incluso una de las veces nos pasó una manta-raya por debajo, ¡alucinante! Después pasamos al lado de una isla donde vimos cientos de tortugas desde el barco nadando a nuestro lado. También paramos para hacer snorkling en un arrecife de coral, que es parte del segundo arrecife de coral mas grande del mundo, después de la Great Barrier Reef en Australia. Fue un día perfecto y el mejor regalo de cumpleaños que Susi podía desear.

Mientras estuvimos en el hostal conocimos a Matthias, un chico suizo que fue muy amable con nosotros, vino con nosotros por Playa del Carmen y nos enseñó buenos sitios donde comer y comprar. Lo pasamos bien con el.

Al día siguiente fuimos a Sian Ka’an, que es una reserva de la biosfera. Fue un camino muy largo, tardamos mas de 3 horas en llegar y la mayor parte fue por un camino de tierra. Una vez allí hicimos un tour en barco, vimos tortugas marinas y nos metimos por los manglares. También pasamos por una isla donde anidan miles de pájaros y al final paramos en una piscina natural que era increíble con aguas cristalinas y fondo de arena blanca. Aunque el día estuvo bien Sian Ka’an no nos pareció tan impresionante y esperábamos algo mas del lugar. Al volver estábamos muy cansados, pero decidimos ir ese día al Coco Bongo ya que no teníamos muchos días aquí. El Coco Bongo es una discoteca muy famosa donde se hacen shows también. Está muy bien, con la entrada tienes barra libre y hay shows buenísimos durante toda la noche. A veces hay alguna pausa y la gente puede bailar hasta que empieza el siguiente show. Fue una buena noche.

Al día siguiente dormimos hasta tarde y no hicimos mucho, por la noche dimos una vuelta por la quinta avenida, que es la calle mas famosa de la ciudad y hay muy buen ambiente a todas horas.

El día 28 hicimos un tour donde primero fuimos a Tulum, que son unas ruinas mayas que están al lado de la playa. Es muy bonito hay muchas ruinas con vistas a la playa que esta considerada una de las mas bonitas del mundo. Hacía mucho calor, como casi todos los días que estuvimos aquí y mucha humedad. Después nos fuimos a Xel-ha, que es un parque natural donde se pueden hacer varias actividades, pero la principal es el snorkling. El parque es muy bonito y tienes vistas increíbles. También nos vino bien estar en el agua por el calor que hacía. Pero el snorkling no era muy bueno, el agua no tenía buena visibilidad y no había muchos peces ahí.

Al día siguiente fuimos a ver las ruinas mayas mas famosas de México, que son Chitchen Itza. Es una de las 7 maravillas del mundo, y era la tercera que íbamos a ver en nuestro viaje, después de la Gran Muralla China y el Taj Mahal. El viaje también fue largo, de mas de 3 horas, pero valió la pena. Cuando llegamos también hacía muchísimo calor y estuvimos un rato caminando. Ver la pirámide principal es alucinante, es enorme y además está perfectamente alineada, marcando con sombras los solsticios de verano e invierno, además de muchas mas curiosidades. Pasamos unas horas aquí con nuestro guía, que nos iba explicando todo sobre la historia de los mayas y de las ruinas. Muchas de las predicciones del fin del mundo en 2012 están basadas en el calendario maya, y aquí se habla bastante sobre el tema. Aunque yo no creo en estas predicciones, es muy interesante escuchar sobre el calendario maya, que en realidad nos dijeron que habla de un nuevo comienzo para el 2012, y no del fin de nada, por lo que todo ha sido malinterpretado. Después de terminar en las ruinas y de comer en un buffet donde todo estaba buenísimo, fuimos a un cenote, que son unas cuevas que hay por toda la península del Yucatán y que están llenas de agua. Fuimos a un cenote increíble donde tuvimos un rato para bañarnos, nos vino muy bien para refrescarnos. Antes de volver pasamos por Valladolid, una ciudad colonial bonita e interesante.

El día 30 no hicimos nada, teníamos pensado hacer una excursión a Ría Lagartos, donde se pueden ver flamencos, pero el tour se había cancelado porque no había suficiente gente para ir. La verdad es que nos vino bien y aprovechamos ese día para descansar.

En nuestro último día en México fuimos a Isla Mujeres, donde nadamos con delfines. Fue una experiencia única. Tuvimos cerca de 1 hora en el agua con ellos, donde jugamos y nadamos con ellos. Son muy inteligentes y están entrenados para hacer muchos trucos e interactuar con la gente. Después pasamos el día en la isla, donde también fuimos a un resort donde teníamos la entrada incluida con el tour. Había una zona de snorkling pero no era muy buena, pero creo que después del snorkling de las Cook Islands ya nada puede ser mejor J. Por la noche quedamos con una pareja de alemanes que conocimos durante el tour a Chitchen Itza y dimos una vuelta juntos por Playa del Carmen. Caminamos por la quinta avenida, a nosotros nos encantó el ambiente que había ahí.


En definitiva México nos encantó, el país es precioso y enorme, hay muchísimo que ver y hacer, y la gente es muy amable. La verdad que queremos volver algún día y descubrir mas de este increíble país. Y además el nado con tiburón-ballena fue una de las mejores experiencias que tuvimos en todo nuestro viaje. Fueron 9 días inolvidables.




Cook Islands

Cook Islands

Rarotonga y Aitutaki 
 

El día 3 de mayo volamos de Auckland a Rarotonga, y como durante el vuelo cruzamos la “international date line” llegamos a las Cook Islands un día antes del que salimos, el día 2 por la noche, y volvimos a repetir el día 3 de mayo, fue muy curioso.

Desde el momento que llegamos tuvimos buenas sensaciones del lugar, nos recibieron en el aeropuerto con música típica del lugar con ukelele. Además a mucha gente la recibieron con collares de flores, a nosotros no nos dieron ninguno ya que nosotros no íbamos a un resort de lujo. Ahí nos estaba esperando Bill, que es el dueño del backpackers donde nos íbamos a quedar.

Nuestra primera intención era la de pasar solo 1 semana aquí, pero cuando cambiamos los vuelos no había disponibilidad de vuelos para cuando nosotros queríamos, ya que nuestro siguiente vuelo a Los Angeles solo sale una vez a la semana. Al final pasamos 20 días aquí, al principio pensábamos que iba a ser demasiado.

Los primeros días no hicimos mucho, solo descansamos, durante estos días no tuvimos el mejor tiempo, estaba siempre nublado y llovía a veces. Aprovechamos para ir al mercado, donde hubo un show con baile y música tradicional de las islas que nos gustó mucho, y también fuimos a ver un poco la isla. Rarotonga es la isla principal, pero es muy pequeña, es redonda y toda su costa solo son 32 kilómetros, sólo hay 2 autobuses, uno va en sentido de las agujas del reloj y el otro al contrario. La isla está llena de gallinas, que están sueltas y las ves por todas partes, también hay muchos perros salvajes, aunque son muy tranquilos, igual que la gente de aquí. Hay palmeras de cocos por todas partes y siempre teníamos coco y bananas frescas para comer, también nos abrimos nuestro propio coco, que no es tan fácil como parece. Toda la isla esta rodeada por una laguna hecha por coral y es precioso, dentro de la laguna el mar siempre está en calma, por muchas olas que haya afuera. Hicimos mucho snorkling aquí, y es el mejor que hemos hecho en todo el viaje, las aguas son cristalinas y está lleno de vida, peces tropicales de todos los colores, estrellas de mar, pulpos, morenas, etc. Además en toda la laguna hay como mucho 2 metros de fondo y casi siempre se puede hacer pié. También fuimos a correr un par de veces durante los primeros días, ya que queríamos hacer algo de deporte, aunque nos prometimos que íbamos a correr todos los días al final no lo cumplimos J.

Durante el tiempo que nos quedamos en el backpackers conocimos a muy buena gente e hicimos muy buenos amigos. Lo pasamos muy bien juntos. Fuimos casi todos los días a la playa, casi siempre íbamos a una donde había el mejor snorkling de la isla, y estaba muy cerca de nuestro backpackers. Un día fuimos con dos amigas, Lisa y Kelly caminando hasta el pueblo, pensábamos que no se tardaba tanto, y estuvimos unas 3 horas caminando, además estuvo lloviendo durante todo el tiempo, cuando llovió fuerte tuvimos que parar y pasamos un rato en un bar hasta que paró un poco, fue divertido. También hicimos una caminata todos juntos, es un camino que dura unas 4 horas y que cruza toda la isla por el centro subiendo por las montañas. Fue increíble, había unas vistas alucinantes y al final del camino hay una catarata donde nos bañamos, lo pasamos genial.

También celebramos nuestro aniversario en Rarotonga, cumplimos 3 años juntos J .
Esa noche fuimos a cenar a un resort donde además hacían un show tradicional, con baile, fuego y percusión. Fue muy bonito.

Antes de llegar a las islas estuvimos pensando que hacer ahí durante tanto tiempo, vimos que había un vuelo de Rarotonga a Tahití, pero era demasiado caro y al final no fuimos, pero decidimos ir a Aitutaki, que es otra de las Cook Islands. Fue un vuelo de 1 hora y nos quedamos durante 4 días. La isla es un paraíso, está considerada como una de las lagunas mas bonitas del mundo, y lo es, sencillamente preciosa. Aquí nos quedamos en un bungalow en la playa, a pocos metros del mar. Era perfecto, teníamos una cama con mosquitera, una pequeña cocina y la ducha estaba fuera. Un día dimos la vuelta a la isla en bici, sólo tardamos unas 3 horas, la isla es aún mas pequeña que Rarotonga. Otro día subimos a una colina, la mas alta de la isla, que sólo mide 124 metros, pero las vistas eran increíbles desde ahí, se podía ver toda la isla desde arriba.

También hicimos snorkling aquí todos los días, y aunque la isla es mucho mas bonita, el snorkling es mejor en Rarotonga, pero también lo disfrutamos mucho. Un día hicimos un tour en barco con Matthias, que era el dueño de los bungalows donde nos estábamos quedando. En Aitutaki hay muchas islas pequeñas alrededor de la laguna, y visitamos algunas, fue increíble, era una isla para nosotros solos en el paraíso. Hicimos snorkling durante todo el día, vimos tortugas marinas y almejas gigantes, además de miles de peces tropicales. Almorzamos en una isla pequeña donde sólo estábamos nosotros, fue increíble. También conocimos gente aquí e hicimos una hoguera por la noche, lo pasamos bien. Aitutaki fue un sueño, tomamos una buena decisión, nos hubiéramos arrepentido mucho si no hubiéramos ido.

Después de 4 días volvimos a Rarotonga, donde nos quedaban 3 días mas. Era como volver a casa, ya que toda la gente que habíamos conocido seguía ahí. Nos alegramos mucho de volver y encontrarnos a nuestros amigos de nuevo. Un día fuimos todos juntos de fiesta al pueblo, lo pasamos genial. Durante nuestros últimos días no hicimos mucho, fuimos a la playa y descansamos. También vimos una boda en la playa a la que íbamos siempre, es un lugar muy bonito para celebrar una boda.

Las Cook Islands nos encantaron, son un paraíso, la gente es muy amable y muy tranquila. La vida es muy relajada aquí. La mentalidad de la gente es muy positiva y viven de forma muy sencilla. Aquí están los mejores sitios para hacer snorkling que hemos visto nunca y las playas son impresionantes con aguas cristalinas y arena blanca.
Es un sueño haber estado aquí, es un paraíso en medio del pacífico lejos de todas partes, aislado del resto del mundo, tan diferente de la vida moderna y ajetreada que tenemos nosotros. Estar aquí es como desconectar de todo, ni siquiera teníamos cobertura en el móvil e Internet es lento y limitado, y nos encantó. Además las islas quieren convertirse en autosuficientes y usar sólo energías renovables y están a poco de conseguirlo. Al principio pensamos que 20 días iban a ser demasiados aquí, porque sólo queríamos quedarnos 1 semana, pero al final incluso nos parecieron pocos y lo disfrutamos muchísimo.




New Zealand - South Island


New Zealand - South Island

El día 1 de marzo cogimos el ferry desde Wellington hacia la isla sur. El viaje duró unas 3 horas y fue muy bonito, el ferry entra a la isla sur por fiordos y va navegando muy despacio, las vistas son increíbles. Melanie, la mujer inglesa que viajo con nosotros por la isla norte vino con nosotros, y también viajamos juntos por la isla sur.

El ferry llegó a Picton, y de ahí nos pusimos de camino a Nelson, nos quedamos a dormir a unos 50 Km. de Nelson en una rest area al lado de un río. Habíamos escuchado que venia mal tiempo y mucha lluvia. Estuvo lloviendo toda la noche y hacía mucho viento, por la mañana muy temprano Melanie nos despertó, ya que su caseta estaba inundada, el río se había desbordado. Tuvimos suerte de que nos despertara, porque si hubiéramos esperado mas tiempo no podríamos haber sacada la furgo de ahí. Ese día llegamos a Nelson, nos quedamos esa noche en un holiday park, donde pudimos secar todas nuestras cosas. En Nelson fuimos a una escuela de inglés a preguntar por los cursos, ya que queríamos hacer uno, la escuela nos gustó mucho y la ciudad también, pero primero queríamos recorrer la isla sur y después volver para hacer el curso, ya que el verano había terminado y queríamos aprovechar antes de que empezara a hacer mas frío.

Melanie se quedó unos días en Nelson con una amiga que tenia ahí, y nosotros seguimos nuestro camino. Primero fuimos a Abel Tasman, un parque nacional en la costa norte. Hicimos un tour en barco con el que recorrimos la costa, que es preciosa, vimos muchas focas por el camino. El barco nos dejó en una playa y volvimos a pie recorriendo la costa. Fue muy bonito, pasamos por playas y bosque, hacia muy buen día y lo disfrutamos mucho.

De ahí empezamos a bajar por la costa oeste, fuimos a Westport, cerca de ahí paramos a ver una colonia de focas, también vimos unos pájaros muy graciosos que son muy parecidos a los kiwis, y muchos turistas los confunden con ellos. Seguimos bajando la costa, el tramo entre Westport y Greymouth es increíble, lleno de acantilados y vistas preciosas. Paramos en las pancake rocks, unas formaciones rocosas que como su nombre indica parecen muchas tortitas una encima de otra, muy curioso y bonito. Melanie nos llamó y nos preguntó si podía alcanzarnos y seguir el viaje con nosotros, quedamos en Greymouth y la recogimos ahí.

De Greymouth fuimos a Arthur’s Pass, que es un pasaje que cruza la isla de costa a costa, la carretera tiene mucha pendiente y en algunos tramos se nos hizo difícil subir con Pinkyboy, pero pudimos llegar arriba. Arthur’s Pass también es el pueblo a mayor altitud de Nueva Zelanda. Pasamos la noche ahí, e hicimos una caminata por las montañas. Al día siguiente seguimos nuestro camino, pero no cruzamos a la otra costa, volvimos por el mismo lado por el que vinimos y seguimos recorriendo la costa oeste.

Nuestra siguiente parada fueron los glaciares, primero llegamos a Franz Josef, donde queríamos hacer skydiving, llegamos por la mañana y fuimos al centro de información a preguntar, teníamos pensado hacer el salto al día siguiente, pero nos dijeron que había sitio para hacerlo ese mismo día, lo reservamos y en menos de 1 hora ya estábamos de camino al avión. Estábamos muy nerviosos, éramos 2 grupos y nosotros íbamos a ser los primeros en saltar. Nos metimos en una avioneta en la que apenas cabíamos los 3 que íbamos a saltar, aparte de los monitores y los cámaras. El vuelo fue muy bonito, teníamos vistas del Mount Cook desde arriba y el glaciar de fondo. El salto fue en tandem, por lo que nosotros no teníamos que preocuparnos de nada, solo disfrutar. La experiencia es indescriptible, de lo mejor que hemos hecho en nuestra vida.  El salto fue de 12.000 pies, la caída libre, que fue lo mejor, duró unos 45 segundos, y después son unos 5 minutos desde que se abre el paracaídas hasta que aterrizamos. Todo ocurre muy deprisa, no da tiempo ni de pensar lo que estas haciendo. Después de Franz Josef fuimos a Fox Glacier, donde hicimos un tour a pié por el hielo, estuvimos unas 6 horas recorriendo el glaciar con un guía, metiéndonos en cuevas de hielo y escalando, fue increíble.

Seguimos recorriendo la costa oeste hacia el sur, y nos empezamos a adentrar hacia el interior. Esta fue nuestra parte preferida de Nueva Zelanda, el tramo hacia Lake Wanaka, donde tienes el lago Wanaka a un lado y el lago Hawea al otro. El paisaje es alucinante, de película, es lo que nos imaginabas antes de llegar a Nueva Zelanda. El color del lago es precioso, es un paisaje de postal. Pasamos un día en Wanaka, un pueblo pequeño y muy bonito al lado del lago.

Al día siguiente fuimos a Queenstown, hay dos rutas para llegar desde Wanaka, nosotros fuimos por la que cruza las montañas, es un poco mas larga pero muy bonita. Valió la pena, desde arriba había unas vistas espectaculares. Queenstown es la ciudad mas turística de la isla sur, aquí hay miles de cosas que hacer, es la capital de la aventura de Nueva Zelanda. Nosotros queríamos hacer un Bungy jump aquí. Llegamos al medio día y fuimos a preguntar por los saltos. Yo quería hacer el salto grande y Susi quería hacer uno diferente. Me dijeron que yo podía saltar ese mismo día y para Susi reservamos para el día siguiente. El salto que iba a hacer yo estaba a las afueras, a media hora de camino. Es un salto de 134 metros, y se salta desde una cabina suspendida entre dos acantilados, a donde se llega con un telecabina. La experiencia fue increíble, pura adrenalina. Fueron 8 segundos de caida libre. Esa noche Susi casi no pudo dormir, ya que sabia que al día siguiente tendría que saltar. Su salto fue desde el Kawarau Bridge, es un salto de 43 metros encima de un río. Estaba muy nerviosa, pero le encanto la experiencia, fueron 3 segundos de caida libre donde incluso tocas el agua al llegar abajo.

El siguiente destino fue Milford Sound, en Fiordland, que son los famosos fiordos de Nueva Zelanda. El camino hasta llegar a los fiordos es increíble, lleno de cataratas y acantilados, un paisaje muy dramático. También para llegar hay que cruzar un túnel que daba algo de miedo, era bastante largo, de un solo sentido y en pendiente. Después hicimos un tour en barco por el fiordo, ahí llueve muy a menudo, y estuvo lloviendo antes de empezar el tour, aunque después paro pero el día estaba bastante nublado. Aun así fue muy bonito, el fiordo es alucinante. También paramos en una plataforma submarina donde hacen estudios marinos y donde pudimos ver coral negro, muy interesante.

Seguimos hacia el sur y llegamos hasta Ivercargill, desde ahí se puede coger el ferry hacia Stewart Island, que es el mejor sitio para ver Kiwis salvajes, pero decidimos no ir, ya que el ferry era bastante caro y ni siquiera tienes la garantía de que vayas a ver uno, ya que son bastante difíciles de ver. De ahí seguimos hasta Dunedin, donde hay una península muy bonita, y es un buen sitio para ver los pingüinos de ojos amarillos, nosotros lo intentamos pero no pudimos ver ninguno, aunque pudimos ver algunos albatroces. Solo pasamos un día ahí y seguimos nuestro camino.

Nos dirigimos al interior hacia el Mount Cook, donde pasamos dos noches. Tuvimos noche de luna llena aquí, fue espectacular. Hicimos dos caminatas con vistas hacia el Mount Cook, que es la montaña mas alta del país, fue muy bonito. También fuimos al centro de Egmund Hillary, es un Neocelandés que fue el primer hombre en escalar el Everest, fue muy interesante, también había un planetario donde vimos algunas proyecciones.

De ahí nos dirigimos a la costa este y seguimos hacia el norte, pasamos por los lagos Tekapo y Pukaki, muy bonitos. Pasamos por Christchurch, donde no quisimos parar ya que aun estaba muy reciente lo del terremoto, justo dos horas después de pasar por ahí hubo otra réplica bastante fuerte. Durante nuestro viaje también nos encontramos con mucha gente que lo había perdido todo a causa del terremoto y tenían miedo de volver a la ciudad.

Seguimos por la costa y llegamos hasta Kaikoura, que es famosa porque aquí se puede nadar con delfines y ver ballenas. Aquí la costa esta llena de animales, es increíble, también vimos muchas focas y albatroces. El primer día fuimos a nadar con delfines, había mas de 400, el agua estaba fría pero te dan un buen traje. Puedes ver los delfines nadando a tu alrededor y debajo de ti, los ves saltar y hacer piruetas justo a tu lado, es impresionante. Al día siguiente Melanie se fue a Christchurch, ya que tenia su vuelo desde ahí, habíamos recorrido las dos islas durante casi 2 meses con ella. Nosotros ese día fuimos a ver ballenas, y vimos dos cachalotes enormes, una pasada. Kaikoura es un lugar increíble lleno de vida, nos encantó. ¡Además encontramos un sitio donde hacen la mejor hamburguesa de Nueva Zelanda!

Después fuimos a Nelson de nuevo, donde empezamos nuestro curso de inglés, que duró 4 semanas. Conocimos a mucha gente de todas las partes del mundo, además los profesores eran todos muy amables y había muy buen ambiente siempre en la escuela. Aprendimos mucho inglés, el curso era intensivo, con 23 horas a la semana. Durante esas 4 semanas descansamos mucho, lo necesitábamos, nos vino bien estar un tiempo en el mismo sitio sin movernos, ya que no habíamos parado en 7 meses. Aunque a veces nos costó un poco despertarnos temprano todas las mañanas y entrar en ritmo de nuevo, además estaba empezando a hacer mucho frío, sobre todo por la noche y por la mañana. Fuimos unas cuantas veces al cine e hicimos una barbacoa con la gente de la escuela en la playa. También tuvimos un día de comida internacional, donde cada alumno trajo algo típico de su país, ¡todo estaba buenísimo! Lo pasamos muy bien en Nelson.

Durante el tiempo que estuvimos haciendo el curso estuvimos planeando un poco el resto de nuestro viaje e hicimos algunos cambios. Primero teníamos pensado pasar 4 meses en Nueva Zelanda, pero era un poco complicado ampliar el visado de Susi, que tenía visado para 3 meses. Así que decidimos no prolongarlo e irnos antes, por lo que teníamos 1 mes de sobra. Cambiamos el vuelo a las Cook Islands, y además con el tiempo extra que teníamos decidimos ir a México, a donde queríamos ir desde el principio pero no era seguro de que pudiéramos ir. Además adelantamos un poco nuestro último vuelo, así que íbamos a estar un poco antes de vuelta y tendíamos un poco mas de tiempo en Hungría con la familia de Susi. Estábamos muy contentos con los cambios y con muchas ganas de seguir con nuestro viaje.

Terminamos nuestro curso el día 22 de abril, era un jueves, era semana santa y por eso no teníamos clase el viernes. Teníamos el ferry para el viernes por la mañana, y el jueves por la tarde después de terminar las clases nos dirigimos hacia Picton, y nos quedamos a dormir por el camino, en la misma rest area donde se desbordo el río cuando llegamos. Cogimos el primer ferry por la mañana y llegamos a Wellington a las 12 del medio día. Nuestra intención era de llegar a Auckland el sábado por la mañana, ya que queríamos vender nuestra furgo y todos los sábados hay un Backpackers car market en la ciudad. Así que hicimos mas de 700 Km. en un día recorriendo casi toda la isla norte de sur a norte. Fue un día muy largo, pero lo conseguimos y llegamos a tiempo. Pero cuando llegamos al mercado vimos que había muchas furgonetas y nadie interesado en comprar, le enseñamos la furgo a una persona en todo el día. Teníamos unos 10 días para vender a Pinkyboy, pusimos el anuncio en Internet y fuimos a todos los backpackers de la ciudad a poner el anuncio. Era un momento difícil para vender, ya que se acercaba el invierno y estaba empezando la temporada baja y mucha gente quería vender sus furgonetas y no había nadie que quería comprar. Los primeros días nos quedamos en un holiday park a las afueras del centro, y nuestros últimos días en Nueva Zelanda los pasamos en casa de Hamish, el mismo couchsurfer donde nos habíamos quedado cuando llegamos, lo pasamos muy bien con el y nos sentimos como en casa.
Cada día que pasaba íbamos bajando el precio de Pinkyboy, ya que se acercaba el día de nuestro vuelo. Le enseñamos la furgo a unas 3 parejas, y al final una pareja se decidió a comprarla. En ese momento teníamos a mas gente interesada, pero ellos hicieron la mejor oferta. Tuvimos que bajar bastante el precio, pero aun así valió la pena comprar la furgo, y fue muchísimo mas barato que si hubiéramos alquilado una. Además no tuvimos ni un solo problema durante todo el viaje e hicimos 10.000 Km. alrededor del país con Pinkyboy durante 3 meses.

En resumen la isla sur de Nueva Zelanda es preciosa, nos gustó mas que la isla norte, tiene paisajes alucinantes y miles de cosas que puedes hacer. Y lo pasamos genial durante el mes que hicimos el curso de ingles en Nelson.

Volamos de Auckland a Rarotonga el día 3 de mayo, justo unas horas antes de volar nos enteramos que hubo un tornado en el centro de Auckland, algo muy inusual y que nunca había ocurrido en la ciudad, parece que las catástrofes siguen persiguiéndonos y una vez mas tuvimos suerte de que no nos pasara nada estando tan cerca.